En el corazón de la región central de México, la ciudad de Aguascalientes está presenciando una nueva era en la producción confiable y de alta capacidad de hielo comestible. CBFI, líder mundial en soluciones para la fabricación de hielo industrial, ha finalizado y puesto en marcha recientemente una planta de hielo comestible de última generación con una capacidad de 30 toneladas diarias para un importante cliente local. Este proyecto demuestra la avanzada tecnología de hielo en tubo de CBFI, su sólida ingeniería y su compromiso con la entrega de soluciones integrales que cumplen con las exigentes demandas de la producción de hielo apto para consumo humano.
Aguascalientes es un centro industrial y agrícola de rápido crecimiento en México, con una demanda creciente de hielo limpio y apto para consumo humano en sectores como el procesamiento de alimentos, la conservación de mariscos, supermercados, restaurantes, distribución de bebidas y catering para eventos. Las cadenas de suministro de hielo tradicionales suelen presentar problemas de calidad inconsistente, capacidad limitada y altos costos de transporte. Al invertir en una planta de hielo comestible de 30 toneladas en sus instalaciones, el cliente ahora puede producir hielo en tubo fresco y cristalino directamente en su planta, garantizando máxima frescura, higiene y rentabilidad.
CBFI fue elegida como socio debido a nuestra trayectoria comprobada en Latinoamérica, nuestros rápidos plazos de instalación y nuestros equipos diseñados específicamente para climas tropicales y semiáridos como el del centro de México.
El corazón de esta planta de hielo comestible de 30 toneladas es la máquina de hielo en tubo de alta eficiencia de CBFI. Sus características principales incluyen:
La planta produce hielo tubular cilíndrico cristalino (normalmente de 22 a 35 mm de diámetro), ideal para el consumo directo, la refrigeración de bebidas, la exhibición de alimentos y aplicaciones de conservación.
Uno de los aspectos más impresionantes de esta instalación es la perfecta integración de la producción, el pesaje, el ensacado y el almacenamiento en frío.
Los operarios introducen con eficiencia bolsas de plástico aptas para uso alimentario de 5 kg y 10 kg en la plataforma de pesaje conectada al punto de descarga de hielo. La línea de ensacado semiautomática garantiza un dosificado preciso y un sellado rápido, mientras que la cámara frigorífica contigua mantiene una temperatura de entre -5 °C y -10 °C para preservar la calidad del hielo durante su almacenamiento y distribución.
La cámara frigorífica está equipada con enfriadores de aire de alta eficiencia montados en el techo, lo que garantiza una distribución uniforme de la temperatura y evita que el hielo se derrita o se aglomere.
CBFI proporcionó una solución integral llave en mano, que incluía:
El proyecto se completó según lo previsto, y la planta alcanzó su capacidad máxima de 30 toneladas diarias poco después de su puesta en marcha. Se capacitó a técnicos locales para realizar el mantenimiento rutinario, lo que garantiza la fiabilidad a largo plazo.
Con estas nuevas instalaciones, el cliente ahora disfruta de:
Los equipos de CBFI ya han demostrado su durabilidad en entornos difíciles en México, Centroamérica y Sudamérica, y este proyecto en Aguascalientes refuerza aún más nuestra reputación como la opción preferida para plantas de hielo comestible en la región.